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Redes sociales en las empresas, un arma de doble filo

Existe todo un mundo detrás de las redes sociales que puede utilizarse para hacer negocios y posicionar marcas. Hay que resaltar que los empresarios desconocen gran parte de las herramientas que les brinda la web y cometen errores que no les permiten tener un uso adecuado de estas alternativas.

 

Para dimensionar la importancia y la cantidad de usuarios de las redes sociales, hay que destacar que -según MinTIC- Colombia ocupa el lugar número 14 a nivel mundial con más de 15 millones de usuarios en Facebook, mientras que Bogotá es la novena ciudad del mundo con una cifra cercana a los 6.5 millones. En el caso de Twitter, a pesar que la red no revela datos oficiales, la industria estima que cerca de 6 millones de colombianos la usan.

 

Es decir, hay millones de personas interactuando, leyendo, informándose y buscando negocios digitalmente. Por eso es relevante conocer cuáles son los errores más comunes a la hora de implementar las redes sociales en las compañías:

Lo Primero a destacar y aplicar lo señala un viejo refrán: “zapatero a tus zapatos”. Hay demasiados ejemplos –no debería suceder- donde las compañías con el objetivo de abrir sus redes sociales delegan este importante proceso a personas no idóneas dentro de la organización. Solo por nombrar algunos casos ponen a las secretarias, al ingeniero de sistemas o al practicante de cualquier carrera a desarrollar la estrategia digital obviamente, teniendo resultados negativos en la implementación.

 

Otro caso que se presenta frecuentemente en temas digitales es implementar una estrategia sin rumbo; es decir publicar por publicar. Se crean las, redes pero no las actualizan de manera constante, replican información de manera incorrecta y se desconoce qué contenido es mejor para cada una de ellas. Asimismo, todo debe estar atado a una estrategia alineada a los objetivos de negocio de la compañía.

Por otra parte, muchos empresarios creen que una estrategia digital es lo único a tener en cuenta para posicionar a la compañía y para generar ingresos. Si bien es cierto que hoy en día hay herramientas digitales que permiten que el proceso de ventas sea un poco más efectivo, no se puede dejar de lado el marketing tradicional. Hay que construir un plan que articule diferentes vías para conquistar audiencias, captar posibles leads, fidelizar a los clientes actuales y generar un posicionamiento y recordación en el mercado.

 

Existe un mundo más allá de las redes tradicionales. Al plantear una estrategia digital hay que analizar otras alternativas distintas a Instagram, Facebook o Youtube, por ejemplo: LinkedIn con Sales Navigator; Tibbr, para promocionar sus habilidades y proyectos profesionales; y Zyncro, otra red social empresarial en la que puede buscar negocios. Hay decenas de estas opciones que deben ser tenidas en cuenta para implementar en las estrategias digitales de las compañías.

Por último, el error más grande es pensar o tener la convicción de que mi empresa no debe estar en la web. Aún hay quienes piensan que no vale la pena invertir en estrategias o plataformas digitales. Seguramente en el mediano plazo sus empresas empezarán a tener problemas de competitividad, en una era que no perdonará a quienes no han comprendido que la digitalización es un paso obligatorio para el éxito.